Mañana inolvidable
Un entrenamiento muy especial
Los jugadores Víboras compartieron la práctica
con chicos de la Escuela ASAL. Todo fue una fiesta en el Barrio
Patricias.
No fue una práctica más. Ni siquiera fue
diferente. Fue única. Los jugadores de Sportivo cumplieron con un
acto de integración pocas veces visto en un plantel semiprofesional.
Se juntaron todos en el medio de la cancha, repartieron las pecheras
y la entrada en calor fue como la de todos los días. Juntos, sin
diferencias, se entrelazaron Silvio Molina con José Ibáñez. Juntos
pelotearon Emanuel Guirado con Sergio Marinero. Así, los 19 chicos
que llegaron desde la Escuela ASAL compartieron la práctica con el
plantel Puyutano. Todo fue confraternidad y buen humor. Por supuesto
hasta el momento de hacer fútbol. Todos se pusieron las pilas y
dejaron que la pelota ruede por el verde césped. Entre tantas cosas
destacadas que hubo, lo mejor fue el gol que anotó Eduardo Márquez.
La tomó cerca del área, encaró y cuando salía Guirado la picó por
arriba. Golazo y todos fueron con él. Lo abrazaron, rieron y
festejaron como si fuera el gol del ascenso. No lo era, pero para
los chicos de ASAL fue el gol más importante de sus vidas. RT.GM.