Argentina vs. Costa Rica en San Juan
Revolución albiceleste
El
modelo local que dirige Maradona llegó a la provincia. Hubo hinchas
en el aeropuerto, en el hotel y en el estadio. Sin embargo, al igual
que la prensa local, nadie se les pudo acercar... Hoy sería bueno
que la historia cambie.
No fue como en el ‘82. Jamás pensamos que podría serlo. Aquel equipo
estaba en el umbral del Mundial de España. Y para colmo de bienes,
venía con todos sus titulares. Pero no sólo eso. En esa formación
que dirigía el Flaco Menotti estaba ese Diego Maradona que 4 años
después, en el Azteca mexicano, terminaría por consagrarse como el
mejor de todos los tiempos...
Y esta Selección que hoy jugará ante Costa Rica, que también tiene a
la vista el Mundial de Sudáfrica, armó su propia revolución tras su
arribo a San Juan, pese a contar entre sus filas sólo con jugadores
que militan en el ámbito local.
No hubo una multitud en el aeropuerto. Fueron, apenas, unas 50
personas que quisieron darles la bienvenida. Pero se hicieron sentir
como una repleta tribuna cuando descendió del avión el Loco
Palermo... En el camino, ni un alma. Y en el hotel, algunos con
banderas y otros con redoblantes, un centenar de simpatizantes hizo
sentir su apoyo. La mayoría, al igual que en el aeropuerto de 9 de
Julio, le dedicó cánticos al goleador de Boca.
Después, en la cancha de San Martín, la historia fue similar. El
clima no mejoró demasiado. Hubo mucha gente, pero no pudieron
ingresar...
Al igual que en el aeropuerto y en el hotel, en el estadio Hilario
Sánchez todo fue muy estricto y las chances de ver a algún jugador
de cerca fueron nulas. Ni hablar de la ilusión, del sueño y de la
esperanza que tenía más de un hincha. Ése que los mira todos los
domingos por la tele, que fue a alentarlos y que pagó para verlos
esta noche no tuvo ni tendrá la mínima chance de conseguir un
autógrafo. Ni hablar de una foto con Martín Palermo o con el Pocho
Insúa. O con el mismísimo Maradona.
Una pena. Una lástima. Una gran desilusión. Al público sanjuanino,
al igual que al resto de los argentinos, hay que atraerlo, atraparlo
y conquistarlo. Y así, esta Selección, no avivó el fuego...
Vaya a saber qué poderosos motivos impidieron que los simpatizantes
y los periodistas viéramos al seleccionado pisar el verde césped de
San Martín. Nadie lo informó ni permitió que lo preguntáramos. Y eso
que, según nuestro fotógrafo, apenas hicieron unos movimientos como
para reconocer el piso.
En definitiva, aquella Selección del ‘82 se ganó el corazón del
hincha sanjuanino. Ésta que nos visita, hasta el momento, no hizo
mucho para emularla... GT