San Juan 9 de marzo de 2010

 Edictos  | Servicios | contactoContacto

PORTADA |

POLÍTICA |

PRODUCCIÓN |

POLICIAL |

INT. GENERAL |

EDUCACIÓN |

CULTURA |

DEPORTE

|

NACIONAL

|

INTERN.

 

 

Grupo 7

Unión fue víctima de su impotencia

 

El Chacarero jugó en un muy nivel y los azules pusieron todo pero no les alcanzó para lograr el milagro. Abba, Alaniz y Bauzá, los goleadores.

 

Será una noche para olvidar rápido. Unión volvió a cometer errores y los pagó caro. Los goles llegaron en el momento justo y esta vez no hubo milagro. Fue goleada y hasta una derrota con mucho dolor ante un San Martín de Mendoza que jugó su mejor partido y lo demostró ante el Azul que derrochó entrega pero no le alcanzó porque fue víctima de su propia impotencia.
La apertura, cuando todo pintaba para un lapso monótono, con acciones lejos de los arcos y contadas emociones, llegó en el momento menos pensado. Y de la peor manera. De ésas que duelen, que dan bronca, que se sufren... y que, en definitiva, cuestan remontar. Es que tras un centro desde la izquierda, cuando apenas se jugaban 9m., el guardapalos Carlos Biasotti se elevó con el firme propósito de hacerse de la pelota. Sin embargo, de manera tonta e increíble, se le escapó de entre las manos. Por allí deambulaba Fernando Abba, que ni lerdo ni perezoso, aprovechó el regalito y la empujó hacia la red para el delirio de los Chacareros.
Después comenzó a arrimarse el cuadro sanjuanino. Lo tuvo un par de veces Federico Acevedo, pero en uno le faltó suerte ante la intervención de Batistella y en el otro careció de puntería.
San Martín, que se las veía fea por el empuje y la garra de los sanjuaninos, equilibró y empezó a arrimarle peligro a Biasotti. Y el arquero azul se reivindicó ante dos remates muy peligrosos: a los 20m., un cabezazo de Reggi; y a los 32m., un zapatazo de Fernández.
Si Unión fue pura entrega en el primer tiempo, en el segundo tampoco cambió porque en el arranque del complemento el conjunto Chacarero pegó de nuevo con un golpe bajo. Fue un tiro libre perfectamente ejecutado por Carlos Alaniz y en el cual no pudo hacer nada Biasotti.
Después de eso, San Martín manejó con tranquilidad y se aprovechó de la aceleración del equipo de Cabello. No encontró respuestas en los cambios y se fue diluyendo en su propia impotencia.
El final lo encontró perdido y sin saber qué rumbo tomar. Y de no ser por el mismo Biasotti, que salvó cuatro pelotas increíbles, hubiera sido una goleada mayor.
Ahora es el tiempo de replanteos tácticos y de mirar para adelante porque hay siete partidos por jugar antes del final. Y Unión, que tiene gente capacitada, puede recuperarse pronto...

 

    Enviar nota a un amigo
     Imprimir nota

 

 

 

 

Copyright © 2004 - Diario El Zonda ® - El Diario Digital de San Juan - Reservados todos los derechos

Propiedad intelectual: Expediente Nº 80274 Ley 11723 - Dirección Nacional del Derecho de Autor